MamaceraM | La mamá de MamaceraM
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Lidia Blanco sobre mi

Quien hay detrás de MamaceraM

Lidia Blanco

Gerente de Mamaceram

Este es un producto que nace de una vivencia maravillosa, de la experiencia de ser madre.

Me llamo Lidia, soy Auxiliar de Enfermería e Higienista dental y ahora también, mamá empresaria, creadora de las areolas mamarias Mamaceram. El ser madre despertó en mí una faceta que ni yo misma hubiera imaginado. Tengo dos hermosas hijas, Duna y Mar. Fue con mi primera hija y ante la necesidad de buscar alivio durante el periodo de lactancia, que descubrí el poder calmante y sanador de la cera de opérculo. Salvó mi lactancia y, lo más importante para mí, la de mi hija, ya que considero que es una de las más bonitas herencias que podemos dejar a nuestros hijos. Así que, entre teta y teta, me puse manos a la obra y legalicé la producción y comercialización de las areolas mamarias de cera de abeja, un producto cómodo, inocuo, reutilizable y ecológico para ayudar a tantas otras mujeres que puedan encontrarse en una situación como la que yo viví. Por nosotras y por la salud física y emocional de nuestros hijos, aquí tenéis Mamaceram.

ALGUNAS REFLEXIONES QUE ME HAGO DESPUÉS DE ESTA EXPRIENCIA Y QUE COMPARTO CON VOSOTRAS.

 

Todas las mujeres, como mamíferos que somos (y esto es muy importante que no se nos olvide), estamos preparadas por naturaleza para dar el pecho a nuestros bebes. Al igual que lo hace la vaca con su ternero, los perros o los gatos. ¿Acaso dudamos, cuando nuestra perrita tiene cachorros, de si será capaz de alimentarlos?

Partiendo de estas premisas, las mujeres no necesitamos de ningún tratamiento especial para poder amamantar. Sin embargo, y a causa de algunos de nuestros hábitos de hoy en día como por ejemplo, las prendas de vestir sintéticas o de licra que usamos, no permiten que nuestra piel transpire correctamente, haciendo más sensible al roce o a la fricción la zona del pecho. En estos casos, sí que es necesario recurrir a ciertos cuidados para evitar esas molestias que nos puedan llevar a abandonar la lactancia.

Las areolas de cera fueron para mí la salvación de la lactancia disfrutada y serena con mis dos hijas. Por eso llevo 7años promoviendo el uso de este gran producto natural como lo es dar el pecho a nuestros hijos.

Gracias compañeras por querer darles a vuestros bebes el mejor alimento que puede recibir en sus primeros meses de vida: la leche materna. Una OLA para todas aquellas mujeres que no se desvinculan de su propia naturaleza y luchan para que sigamos conectadas a nuestras raíces biológicas.

En mí tenéis una aliada, encantada de facilitaros vuestro proceso de adaptación a la lactancia.

Gracias por invertir vuestro tiempo tan valioso en conocerme.