MamaceraM | Menuda Madre
Estreno nueva sección en blog donde hablo de mi experiencia como madre con la finalidad de hacerte reir y si además te pueden ayudar, mucho mejor. Empiezo contándote mi primer embarazo. Un
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Menuda Madre. Capítulo I.

Menuda Madre. Capítulo I.

Hace algunos días que llevo dándole vueltas a una idea que me parece bastante divertida. Y puede que también útil. Quería retomar el blog, porque aunque no tiene muchos lectores, creo que a veces publico contenido que puede ser interesante. Pero también es verdad que algunos de estos contenidos están explicados por las redes de mil y una maneras diferentes.

Pensando y pensando sobre nuevo contenido llegué a la conclusión que podía hablar de mí. Qué novedad, diréis, otra egoblogger!!! Noooo. Cuando me refiero a hablar de mi es, sobretodo,  hablar de mi como madre. Tampoco es novedad, lo sé, pero creo que la experiencia es un grado y me parece que puedo aportar alguna cosa en el tema de la maternidad. Quiero hablar desde el humor y con voluntad de ayudar a muchas madres que puedan pasar por situaciones similares a las que yo he pasado o a las que estoy pasando. De hecho, MamaceraM nace de mi experiencia como madre.

Así que una cosa llevó a la otra y hoy estoy aquí para presentaros el primer capítulo de “ Menuda Madre “ porque sí, a veces soy bastante tremenda. Pero estos tremendismos los dejaremos para próximos capítulos.

Hoy quiero hablaros de mi primer embarazo. Bien, de antes de embarazarme, del cómo, pero del cómo en sí tampoco … creo que me estoy liando, mejor léeme.

Quien me conoce sabe que soy una mujer que aboga por la vida sana, creo que el cuerpo te da lo que le das. Creo también en las energías pero no en las casualidades ni en “cosas” que la ciencia no pueda demostrar. Quizás pueda sonar algo contradictorio pero para mí tiene todo mucho sentido.

Cuando mi marido y yo decidimos formar una família fue un momento de subidón y de miedo. Nada nuevo para la mayoría de madres que me leeréis. Cuando eres primeriza las dudas muchas veces ganan a la ilusión.

La verdad es que este entusiasmo inicial poco a poco paso a la preocupación y un poco a la desesperación. Llevábamos más de una año intentando quedarme embarazada y no lo lográbamos ¡ Y lo intentábamos !

Lo primero que piensas es ¿ por qué ? Si llevas una vida saludable, ando bien de vitaminas, hacemos ejercicio, tenemos hábitos saludables, no fumamos ni bebemos alcohol ni café ni refrescos, estoy en mi peso, no tengo demasiados sobresaltos, intento llevar una vida tranquila … Es un periodo en el que los porqués no paran de llenar tu cabeza. Pueden ser momentos angustiosos, la verdad. Intentas mantener la calma y piensas que si no puede ser, no puede ser. Hay muchas maneras de ser madre ¿ verdad ? Pero hay razones, dicen, que el corazón no entiende. Y es verdad.

El siguiente paso era la visita al médico. Y aquí sí que la cosa asusta más. Primero fue mi marido, porque claro, si algo no va bien, siempre creemos que es cosa de la otra persona.

Pero no, no era cosa de ninguno de los dos. La solución, continuar intentándolo.

Un día, nada tenía que perder, decidí probar ponerme con las piernas en alto, con un cojín en las lumbares para levantar más la zona y ayudar a que el esperma encontrará su camino … me decían que funcionaba y yo pensaba que eran tontadas. No sé la de rato que estuve de esta manera. Me pareció una eternidad, la verdad.

No sé si fue estar con las piernas en alto, que los astros se alinearon o que realmente cuando te relajas y dejas de obsesionarte todo fluye, pero me quedé embarazada. Luego llegó mi segundo embarazo que mucho más rápido y no hicieron falta posturas invertidas.

Quiero hacer un llamamiento a todos los padres que están en este proceso tan angustioso: mucho ánimo y mucha fuerza. Sé que son palabras que habréis oído infinidad de veces. El mío fue un final feliz, ¿ por qué no puede ser el tuyo ?